Un Paseo por A Costa da MorteVILAS MARIÑEIRAS

"Esta excursión por a Costa da Morte nos permitirá descubrir la esencia marinera de esta mítica zona de la costa atlántica gallega, muy característica por su morfología y cultura, rica en centenarias leyendas que aluden a lo humano y lo divino, siempre con el poso de un pasado fecundo de desgracias marítimas".

Nuestra primera parada será Muros, que cuenta con el privilegio de poseer un auténtico barrio marinero; la mayoría de las villas de la costa sucumbieron a la degradación y la decadencia primero y a la presión urbanística después. Sin embargo Muros, con su casco antiguo perfectamente restaurado, mantiene su imagen original que le otorga su identidad actual. Buena idea es visitar, por lo pintoresco, la Plaza de la Peixería Vella, acercándonos a continuación la Laguna de Xallas, declarado espacio de interés natural y parada que gustará mucho a los más pequeños.

Continuaremos hasta Carnota donde podremos contemplar el hórreo más grande de España (pregunta de Trivial Pursuit), aprovechando el itinerario para visitar la Fervenza (cascada) do Ézaro, que tiene como particularidad ser la única cascada en Europa que desemboca directamente en el mar, por lo que se convierte en un lugar digno de visitar (y sacarse un selfie). Llegando a Fisterra (finis terrae para los romanos, el fin del mundo antiguo), evocaremos la leyenda de la milenaria peregrinación del Camino de Santiago visitando uno de los iconos ya no de esta zona, sino de toda Galicia: el Faro de Fisterra. Quizá podamos observar a algún peregrino quemando, como manda la tradición, sus botas a los pies del portentoso faro.

El faro de Fisterra está ubicado en el alto de San Eugenio, cerca de donde la leyenda sitúa el ara solis de los romanos, el altar donde realizaban ceremonias para ahuyentar los miedos que les producía el lugar del Fin del Mundo.

A continuación, pues resulta imprescindible hidratarse bien, bajaremos al pueblo para disfrutar de algún vino de la zona (“da casa”), y por qué no marisco de la zona, en alguna de sus pintorescas tabernas.

Como última parada visitaremos Muxía, villa conocida por denominarse la zona cero de la catástrofe del Prestige, visitando el Santuario da Virxe da Barca, destruido desgraciadamente por un rayo la Nochebuena de 2013 y actualmente restaurado. Dice la leyenda que el apóstol Santiago, exhausto después de haber realizado el Camino, se puso a orar en el lugar donde actualmente se asienta el santuario. Mientras estaba rezando descubrió como se acercaba a él, navegando, una barca totalmente de piedra en la que venía la Virgen María, dispuesta a confortarle y darle fuerzas, lo que dio origen al actual santuario. Anteriormente en ese lugar los Celtas celebraban ritos paganos.